El holocausto español. Odio y exterminio en la Guerra Civil y después
Barcelona: Random House Mondadori/Debate, 2011, 859 pp.
ISBN: 978-84-8306-852-6
Launched 8 April 2011
4th edition, May 2011
L'holocaust espanyol. Odi i extermini durant la Guerra Civil i desprès
Barcelona: Ed. Base, 2011, 905 pp.
ISBN: 978-84-15267-23-2
Launched 20 April 2011
I Premi d'Història de Catalunya Santiago Sobrequés i Vidal
The Spanish Holocaust. Inquisition and Extermination in Twentieth-Century Spain
London: HarperCollins, 2012, 720 pp.
ISBN: 978-0-00-255634-7
Launched 1 March 2012
Press about the book:
07.03.14 Remembering This Bloodbath: William Chislett on The Spanish Holocaust, Church Times
25.11.12 The Spanish Holocaust: History book of the year, The Sunday Times
01.11.12 The Spanish Holocaust: Inquisition and Extermination in Twentieth-Century Spain (Review by Wendy Maier-Sarti), Reviews in History
16.09.12 Entrevista Paul Preston: 'Durante el franquismo y después hubo un lavado de cerebro de la nación', publicado en El Mer cantil Valenciano, La Opinión de Tenerife
17.09.12 Entrevista Paul Preston: 'Durante el franquismo y después hubo un lavado de cerebro de la nación', publicado en Faro de Vigo, Diario de Las Palmas
26.07.12 Entrevista Paul Preston: 'En España también hubo un holocausto. Los judíos no tienen el monopolio de esa palabra', Vanity Fair
21.07.12 Tour de force is a challenge to silence of Spain's bloody unresolved past (Review by Neil Robinson), Irish Examiner
18.07.12 Hvordan bekaemper man 30 ars hjernevask? (Review by Mads Frese), Information (DK)
13.06.12 The Spanish Holocaust: Reframing the Civil War (Review by Sebastiaan Faber), The Volunteer
23.05.12 Preston: durante la Guerra Civil se produjo un holocausto silenciado, agencias EFE
23.05.12 Paul Preston i l'holocaust espanyol, L'Informatiu
23.05.12 Holocausto silenciado, El País
15.05.12 The Spanish Holocaust (Review by Gary Raymond), Wales Arts Review
14.05.12 Briefly Noted, The Spanish Holocaust, The New Yorker
13.05.12 The History War (Review by Stanley G. Payne), Wall Street Journal
13.05.12 Process of Exte rmination (Review by Adam Hochschild), New York Times 02.05.12 Death in the Morning and Afernoon (Review by Ed Hart), Sounds and Colours
28.04.12 Tragedy that will not go away (Review by Jimmy Burns), The Tablet
19.04.12 Conversation with Paul Preston "On the Spanish Holocaust", CCCB
16.04.12 Paul Preston - Franco's Holocaust, Radio New Zealand
09.04.12 Something New, Reid's Reader
06.04.12 L'Holocauste espagnol et la brutalité sans bornes de la distature de Franco, Express
24.03.12 Never Forget, The Economist
24.03.12 Savagery (Review by Timothy Snyder), The New Republic
22.03.12 The Spanish Holocaust (Review by Mercedes Camino), Times Higher Education
15.03.12 The Sleep of the Reason, The Spanish Holocaust by Paul Preston (Review by Michael Jacobs), Literary Review
15.03.12 Entrevista a Paul Preston: La España nazificada, Le Monde Diplomatique 10.03.12 'Viva la muerte!' (Review by David Gilmour), The Spectator
09.03.12 The Spanish Holocaust by Paul Preston (Review by Giles Tremlett), The Guardian.
06.03.12 Paul Preston, The Spanish Holocaust, Night Waves BBC 3
05.03.12 Book Launch: The Spanish Holocaust by Paul Preston, Cultural Office, Spanish Embassy United Kindgom
02.03.12 The Spanish Holocaust: Inquisition and Extermination in Twentieth-Century Spain, By Paul Preston (Review by Helen Graham), The Independent
02.03.12 The Spanish Holocaust by Paul Preston (Review by Christopher Silvester), Daily and Sunday Express
05.02.12 Trial of judge Baltasar Garzón splits a Spain still suffering civil war wounds, The Guardian
30.01.12 Paul Preston on the Spanish Civil War, Five Books
30.11.11 Paul Preston Entrevista, Canal Sur
04.09.11 Paul Preston Entrevista: "La represión franquista fue un plan de exterminio", Diario de León
17.07.11 Entrevista Paul Preston: "No hay gente en España dispuesta a pasar del odio al exterminio", El País
16.07.11 La guerra inacabada, Informe Semanal, TVE
15.07.11 Los Sanfermines del 36, Diario de Sevilla
07.07.11 How can Franco be forgotten so soon?, Camden New Journal
29.06.11 L'holocaust espanyol i Paul Preston, Ara
14.06.11 Entrevista Paul Preston, La W Radio
12.06.11 Entrevista Paul Preston, Página 2, RTVE
10.06.11 Entrevista Paul Preston, La Ventana, Cadena Ser
08.06.11 Fragmento Conversación entre Paul Preston y Juan Cruz, NoveldaDigital 08.06.11 "El holocausto español", Periodismo Humano
08.06.11 Paul Preston dice en Novelda que ya no será el mismo tras escribir 'Holocausto español', Información
03.06.11 Paul Preston: 'Con la memoria histórica la gente busca justicia', La Opinión Coruña
02.06.11 Sin perdón, Diari de Mallorca
01.06.11 The Spanish holocaust, IberoSphere
28.05.11 Entrevista amb l'historiador Paul Preston, TV3
28.05.11 Was the Spanish Civil War a Holocaust?, Die Welt, via WorldCrunch 28.05.11 El holocausto español, Información
26.05.11 Un libro excelente con un título desafortunado, La Nueva España
23.05.11 Paul Preston: "Galicia era unha zona de dominio da dereita, a represión foi realmente gratuíta", Xornal de Galicia
21.05.11 Podcast Bristol Festival of Ideas
15.05.11 'El holocausto español', Público
07.05.11 Violencia azul y roja, ABC
02.05.11 El holocausto español, según Preston, Cuarto Poder
29.04.11 Antes y después de Paul Preston, Tiempo
28.04.11 Sin perdón, La Nueva España
23.04.11 Las raíces del terror, El País
23.04.11 Los libreros de Mallorca desean que Sant Jordi sea un punto de inflexión para contrarrestar la caída de ventas en un 10%, Europa Press
22.04.11 Paul Preston y la guerra incivil, El Cultural
21.04.11 Historian Preston delves into Spanish "holocaust", Reuters
19.04.11 'El holocausto español' de Preston, El Mundo
19.04.11 Preston afirma que lo peor sobre la Guerra Civil es exagerar, El Mercantil Valenciano
18.04.11 Preston alaba los estudios valencianos sobre las víctimas de la Guerra Civil pero advierte del peligro de "exagerar", Europa Press
15.04.11 Manuel Vicent y Paul Preston visitan la Fira del Llibre de Valencia, Las Provincias
14.04.11 Guerra corta, sombra larga, Diario de Sevilla
13.04.11 Paul Preston cree que "Franco nunca pensó en la reconciliación, sino en mantener la división", La Vanguardia
13.04.11 Paul Preston cree que "Franco nunca pensó en la reconciliación, sino en mantener la división", Europa Press
12.04.11 Paul Preston relata el holocausto en la Guerra Civil española, El Comercio del Ecuador
12.04.11 Paul Preston dice que hubo tras la guerra "un plan de exterminio", El Periódico de Aragón
12.04.11 Paul Preston, Presentación Madrid Libro 'El holocausto español' (documento gráfico), EFE
12.04.11 Preston: 'Las mentiras de Carrillo sobre las matanzas de Paracuellos son infantiles', La Opinión A Coruña
12.04.11 La historia de 200.000 personas que no debían morir, Público
12.04.11 Paul Preston vuelve a sacarle los colores a Carrillo en su nuevo libro, ABC
11.04.11 Paul Preston: "Las mentiras de Carrillo sobre la matanza de Paracuellos me parecen infantiles", ABC
11.04.11 Preston: Las "mentiras" de Carrillo sobre Paracuellos son "infantiles", La Vanguardia
11.04.11 Paul Preston reflexiona sobre "el Holocausto español", Qdiario
11.04.11 Preston asegura que las "mentiras" de Carrillo sobre Paracuellos son "infantiles", Telecinco
11.04.11 Preston: Las "mentiras" de Carrillo sobre Paracuellos son "infantiles", Canarias7
11.04.11 Los libreros recaudan 300.000 euros en los tres primeros días de Fira del Llibre, Europa Press
11.04.11 Paul Preston implica a Carrillo en la matanza de Paracuellos: "Sus mentiras son infantiles", Europa Press
10.04.11 El Holocausto español, Público
10.04.11 El holocausto español, de Paul Preston, Intereconomía
09.04.11 El "holocausto" español, El Imparcial
08.04.11 Sangre desbordada, El Correo, edición impresa
08.04.11 Sangre desbordada, El Comercio
08.04.11 Un país convertido en una cárcel, El Correo
08.04.11 Sangre desbordada, artículo publicado en El Correo, Hoy y La Voz Digital. 04.04.11 The Spanish holocaust, El País
27.03.11 España masacrada, El País
15.03.11 The Spanish Holocaust - Franco's Empire of Death by Paul Preston, Christie Books
16.02.11 Paul Preston gana el premio Historia de Catalunya con 'El holocausto español', El País
16.02.11 'LHolocaust español', de Paul Preston, guanya el premi Santiago Sobrequés, Diari de Girona
16.02.11 Guerra i extermini, Avui
15.02.11 Paul Preston guanya el I Premi d'Història de Catalunya, Ara
15.02.11 Preston gana el premio Historia de Catalunya con 'El Holocausto español', Público
15.02.11 'El holocausto español', visto por Paul Preston, ABC

Launch of the Spanish Holocaust at the Spanish Embassy, 5 March 2012
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Professor Preston signs books at Waterstone's Hampstead bookshop, London, 21 March 2012
Paul Preston presenta su nuevo libro de forma especial para los lectores de El Sueño Igualitario:
"La preparación de este libro El holocausto español. Odio y exterminio en la Guerra Civil y después (Barcelona: Debate) abarca un período de muchos años. La crueldad que narra ha hecho que fuera muy doloroso de escribir y que me haya cobrado un alto coste emocional. También su metodología ha resultado complicada, a la vista de la magnitud de tantos aspectos de la represión practicada en ambas zonas durante la guerra, y en toda España una vez terminada la contienda. Lo cierto es que no habría podido escribirlo sin el esfuerzo pionero emprendido por numerosos historiadores españoles, de cuyas publicaciones se da cuenta en las notas que acompañan al texto.
Para un historiador que vive en Londres, no es nada fácil estar al corriente de la avalancha de información relacionada de una u otra manera con el asunto que aquí nos ocupa. En este sentido, estoy especialmente agradecido a Javier Díaz y Sussanna Anglés i Querol, de Mas de las Matas (Teruel). Todo el que se ocupe de estudiar la represión y la memoria histórica tiene una deuda con ellos por las asombrosas actualizaciones diarias que ofrecen de las publicaciones y los acontecimientos desde La Librería de Cazarabet y su boletín El Sueño Igualitario.
Durante la Guerra Civil española, cerca de 200.000 hombres y mujeres fueron asesinados lejos del frente, ejecutados extrajudicialmente o tras procesos poco legales. Murieron a raíz del golpe militar contra la Segunda República de los días 17 y 18 de julio de 1936. Por esa misma razón, al menos 300.000 hombres perdieron la vida en los frentes de batalla. Un número desconocido de hombres, mujeres y niños fueron víctimas de los bombardeos y los éxodos que siguieron a la ocupación del territorio por parte de las fuerzas militares de Franco. En el conjunto de España, tras la victoria definitiva de los rebeldes a finales de marzo de 1939, alrededor de 20.000 Republicanos fueron ejecutados. Muchos más murieron de hambre y enfermedades en las prisiones y los campos de concentración donde se hacinaban en condiciones infrahumanas. Otros sucumbieron a las condiciones esclavistas de los batallones de trabajo. A más de medio millón de refugiados no les quedó más salida que el exilio, y muchos perecieron en los campos de internamiento franceses. Varios miles acabaron en los campos de exterminio nazis. Todo ello constituye lo que a mi juicio puede llamarse el «holocausto español». El propósito de este libro es mostrar, en la medida de lo posible, lo que aconteció a la población civil y desentrañar los porqués.
La represión en la retaguardia adoptó dos caras, la de la zona republicana y la de la zona rebelde. Aunque muy distintas tanto cuantitativa como cualitativamente, ambas se cobraron decenas de miles de vidas, en su mayoría de personas inocentes de cualquier delito, incluso de haber participado en forma alguna de activismo político. Los cabecillas de la rebelión, los generales Mola, Franco y Queipo de Llano, tenían al proletariado español en la misma consideración que a los marroquíes: como una raza inferior a la que había que subyugar por medio de una violencia fulminante e intransigente. Así pues, aplicaron en España el terror ejemplar que habían aprendido a impartir en el norte de África, desplegando a la Legión Extranjera española y a mercenarios marroquíes —los Regulares— del Ejército colonial.
La aprobación de la conducta macabra de sus hombres se plasma en el diario de guerra que Franco llevaba en 1922, donde describe con el mayor esmero las aldeas marroquíes destruidas y a sus defensores decapitados. Tanto la decapitación como la mutilación de prisioneros eran prácticas frecuentes. Cuando el general Primo de Rivera visitó Marruecos en 1926, todo un batallón de la Legión aguardaba la inspección con cabezas clavadas en las bayonetas. Durante la Guerra Civil, el terror del Ejército africano se desplegó en la Península como instrumento de un plan fríamente urdido para respaldar un futuro régimen autoritario.
La represión orquestada por los militares insurrectos fue una operación minuciosamente planificada para, en palabras del director del golpe, el general Emilio Mola, «eliminar sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros». Por contraste, la represión en la zona republicana fue una respuesta mucho más impulsiva. En un principio se trató de una reacción espontánea y defensiva al golpe militar, que se intensificó a medida que los refugiados traían noticias de las atrocidades del Ejército y los bombardeos rebeldes. Resulta difícil concebir que la violencia en la zona republicana hubiera existido siquiera de no haberse producido la sublevación militar, que logró acabar con todas las contenciones de una sociedad civilizada. El desmoronamiento de las estructuras de la ley y el orden a que dio lugar el golpe propició a un tiempo el estallido de una venganza ciega y secular —el resentimiento inherente tras siglos de opresión— y la criminalidad irresponsable de los presos puestos en libertad o de individuos que hallaron la ocasión para dar rienda suelta a sus instintos. Por añadidura, como en cualquier guerra, existía la necesidad militar de combatir al enemigo interior.
No cabe duda de que la hostilidad se fue recrudeciendo en ambos bandos conforme avanzaba la Guerra Civil, alimentada por la indignación y el deseo de venganza ante las noticias de lo que ocurría en el bando contrario. Sin embargo, está claro también que el odio operó desde el principio, un sentimiento que se manifestó ya plenamente en la sublevación del Ejército en el destacamento de Ceuta, en el norte de África la noche del 17 de julio, así como en el asedio al Cuartel de la Montaña en Madrid por parte de una turba republicana el 19 de julio. Los primeros cuatro capítulos del libro buscan explicar cómo se instigaron esos odios, estudiando la polarización de los dos bandos tras los empeños de la derecha por obstaculizar las ambiciones reformistas del régimen democrático establecido en abril de 1931, la Segunda República. Se centran en el análisis del proceso por el que la obstrucción de la reforma condujo a una respuesta aún más radicalizada de la izquierda. En esos capítulos se aborda también la elaboración de las teorías teológicas y raciales que esgrimió la derecha a fin de justificar la intervención del Ejército y el exterminio de la izquierda.
En el caso de los militares rebeldes, el programa de terror y aniquilación constituía el eje central de su plan y de los preparativos para llevarlo a cabo. En los dos capítulos siguientes se describen las estrategias de su puesta en práctica, a medida que los sublevados imponían el control en áreas de muy distinta idiosincrasia. El capítulo 5 se ocupa de la conquista y la purga de la Andalucía occidental —Huelva, Sevilla, Cádiz, Málaga y Córdoba—, donde la superioridad numérica del campesinado sin tierra llevó a los conspiradores militares a imponer de inmediato el reinado del terror; una campaña que supervisó el general Queipo de Llano, quien empleó a las tropas embrutecidas en las guerras coloniales africanas y contó con el apoyo de los terratenientes locales. El capítulo 6 aborda una aplicación similar del terror en las regiones de Navarra, Galicia, León y Castilla la Vieja, todas profundamente conservadoras y en las que el golpe militar triunfó casi de inmediato. A pesar de la escasa resistencia izquierdista de la que tenemos constancia, la represión en esas zonas, bajo la jurisdicción absoluta del general Mola, alcanzó una magnitud sumamente desproporcionada, si bien menor que en el sur.
El afán exterminador de los rebeldes, que no su capacidad militar, halló eco en la extrema izquierda, sobre todo en el movimiento anarquista, con una retórica que abogaba por la necesidad de «purificar» una sociedad podrida. Por ello, los capítulos 7 y 8 analizan los efectos que tuvo el golpe en el bando republicano, contemplando de qué modo el odio subyacente nacido de la miseria, el hambre y la explotación desembocó en el terror que asoló también las zonas controladas por los republicanos, con especial intensidad en Barcelona y Madrid. Inevitablemente, su blanco no fueron solo los acaudalados, los banqueros, los industriales y los terratenientes, a quienes se consideraba los instrumentos de la opresión. No requiere explicación el hecho de que ese odio se vertiera también sobre la clase militar identificada con el levantamiento.
También se descargó, a menudo con mayor fiereza, contra el clero, un estamento acusado de connivencia con los poderosos, así como de legitimar la injusticia mientras se dedicaba a amasar riquezas. A diferencia de la represión sistemática desatada por el bando rebelde para imponer su estrategia, la caótica violencia del otro bando tuvo lugar a pesar de las autoridades republicanas, no gracias a ellas. De hecho, los esfuerzos de los sucesivos gobiernos republicanos para restablecer el orden público lograron contener la represión por parte de la izquierda, que, en términos generales, en diciembre de 1936 ya se había extinguido. Los capítulos que siguen, el 9 y el 10, están dedicados a dos de los episodios más sangrientos de la Guerra Civil española, que por añadidura guardan una estrecha relación entre sí, pues remiten al asedio de los rebeldes sobre Madrid y la defensa de la capital.
El capítulo 9 trata de la estela de muerte que dejaron las fuerzas africanistas de Franco —la llamada «Columna de la Muerte»— en su recorrido de Sevilla a Madrid. A su paso no dejaba de anunciarse que la barbarie con que las tropas asolaban las ciudades y pueblos conquistados se repetiría en Madrid si la rendición no era inmediata. En consecuencia, después de que el gobierno republicano se trasladara a Valencia, los responsables de la defensa de la capital tomaron la decisión de evacuar a los prisioneros de derechas, en especial a los oficiales del Ejército que habían jurado unirse a las fuerzas rebeldes en cuanto les fuera posible. El capítulo 10 analiza la puesta en práctica de dicha decisión, las célebres masacres de derechistas en Paracuellos, a las afueras de Madrid.
En los dos capítulos siguientes se plantean dos ideas contrapuestas de la guerra. El capítulo 11 trata de cómo se defendió la República del enemigo interior, que no solo comprendía la pujante Quinta Columna dedicada al espionaje, a la subversión, y a contagiar el derrotismo y el abatimiento, sino también a la extrema izquierda del sindicato anarquista CNT y el POUM antiestalinista. Estos grupos radicales habían decidido hacer de la revolución su prioridad, lo que perjudicaba seriamente el esfuerzo bélico de la República. Así pues, el mismo aparato de seguridad que había puesto fin a la represión descontrolada de los primeros meses se ocupó luego de los elementos extremistas de uno y otro signo. En el capítulo 12 se analiza la deliberadamente lenta y farragosa campaña de aniquilación que Franco llevó a cabo a su paso por el País Vasco, Santander, Asturias, Aragón y Cataluña, y que demuestra cómo su estrategia bélica era una inversión en terror para facilitar el establecimiento de la posterior dictadura. Por último, el capítulo 13 analiza la maquinaria de juicios, ejecuciones, cárceles y campos de concentración con que después de la guerra se consolidó esa inversión.
La intención era asegurarse de que los intereses del antiguo régimen no volvieran a cuestionarse, como había ocurrido entre 1931 y 1936 a raíz de las reformas democráticas emprendidas por la Segunda República. Cuando los militares pusieron en práctica el llamamiento del general Mola para «eliminar sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros» y el clero lo justificó, era el comienzo de lo que durante la lenta guerra de aniquilación montada por Franco se convirtió en una inversión en terror. El rechazo a la reconciliación en la post-guerra consolidó la inversión y Franco pudo disfrutar de los beneficios durante casi cuarenta años. En 1964, la fastuosa celebración de 'veinticinco años de paz' emitía el mensaje que los la inversión en terror se había visto recompensada con creces".
Paul Preston